«Por fin se acabó el balanceo»
«En primer lugar, la comunicación fue muy amable y me atendieron con mucho cariño mientras esperaba.
Y, en segundo lugar, un trabajo muy competente por parte de un mecánico tranquilo, amable y siempre sonriente.
En tercer lugar, un resultado estupendo y, por fin, se acabaron los rebotes tras pasar por baches en la carretera.
Hoy he pasado por algunas hondonadas, es decir, por carreteras en muy mal estado, y era como si flotara.
Después de haber conducido durante tanto tiempo con los amortiguadores y los muelles en mal estado, es como una revelación.
Muchas gracias también por haberme permitido ver una y otra vez cómo se montaba y desmontaba.
«Gracias por todo»
Marion O. de Calden










